{"id":3298,"date":"2022-03-31T14:48:58","date_gmt":"2022-03-31T14:48:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.ecosdemantua.cu\/?p=3298"},"modified":"2022-03-31T14:51:43","modified_gmt":"2022-03-31T14:51:43","slug":"la-cultura-aborigen-siboney","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.ecosdemantua.cu\/index.php\/2022\/03\/31\/la-cultura-aborigen-siboney\/","title":{"rendered":"La Cultura Aborigen Siboney \u00a0"},"content":{"rendered":"\n<p>Entre los pueblos abor\u00edgenes asentados en las caribe\u00f1as Antillas Mayores, a su llegada a esta regi\u00f3n del mundo desconocido por ellos, &nbsp;los espa\u00f1oles encontraron a la cultura Siboney o Ciboney que en lengua arawak quiere decir \u201chabitantes de cuevas\u201d; aunque otros estudiosos le dan una connotaci\u00f3n distinta. As\u00ed unos han reconstruido la voz siboney o ciboney a partir de la palabra arahuaca <strong><em>ciba<\/em><\/strong>, piedra en espa\u00f1ol y <strong><em>eyer\u00ed<\/em><\/strong>, hombre, o sea hombre de la piedra y otros, m\u00e1s o menos igual: <strong><em>cibo<\/em><\/strong>, piedra preciosa y <strong>ney<\/strong>, gente lo cual resultar\u00eda en espa\u00f1ol gente de la piedra preciosa o de la perla.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El t\u00e9rmino Siboney utilizado por los historiadores desde hace mucho tiempo puede resultar confuso por venirse aplicando a grupos \u00e9tnicos de \u00e9pocas distintas, muy diferentes entre s\u00ed tanto ling\u00fc\u00edstica como culturalmente. Los primeros cronistas aplicaron el t\u00e9rmino a los pobladores de ciertas regiones de la Espa\u00f1ola y Cuba que hablaban un tipo de idioma arawak distinto al ta\u00edno cl\u00e1sico del oriente cubano y del de &nbsp;la isla la Espa\u00f1ola; el padre Fray Bartolom\u00e9 de las Casas llamaba a este grupo \u00e9tnico \u201cta\u00ednos-ciboney\u201d, aunque Harrington y otros estudiosos de los pueblos abor\u00edgenes de las Antillas Mayores lo han utilizado para referirse a los \u201cguanahatabeyes antiguos\u201d del extremo occidental de Cuba, totalmente diferentes a los siboneyes ling\u00fc\u00edstica y culturalmente. As\u00ed pues, los denominados \u201csiboneyes hist\u00f3ricos\u201d del siglo XVI no solamente eran \u00e9tnicamente distintos de los guanahatabeyes sino tambi\u00e9n de los llamados \u201cta\u00ednos cl\u00e1sicos\u201d del extremo oriente de Cuba, y no solo eso, los siboneyes de Cuba y la Espa\u00f1ola eran culturalmente diferentes entre s\u00ed. Otros estudiosos hacen menci\u00f3n de esta cultura como \u201cta\u00ednos occidentales\u201d; tal vez porque a la llegada de los espa\u00f1oles al Nuevo Mundo en el siglo XVI, los pueblos siboneyes habitaban en la parte occidental de la isla la Espa\u00f1ola, como ya se ha dicho, en lo que actualmente es Hait\u00ed, arrinconados por los ta\u00ednos, quienes los obligaron a confinarse tambi\u00e9n en el extremo de la pen\u00ednsula de Tibur\u00f3n.&nbsp; En Cuba, se hab\u00edan asentado en la parte m\u00e1s occidental de la regi\u00f3n oriental, en la central y occidental de la isla \u2013desde la actual provincia de las Tunas &nbsp;&nbsp;hasta la porci\u00f3n oriental de&nbsp; la provincia Pinar del R\u00edo-, entre los \u201cta\u00ednos cl\u00e1sicos\u201d del extremo este de la isla y los guanahatabeyes del extremo oeste; o sea ocupaban la mayor cantidad del territorio cubano.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ciertos estudiosos de las culturas abor\u00edgenes antillanas llaman&nbsp; a estos pueblos \u201cSubta\u00ednos\u201d por el parecido a la cultura ta\u00edna, en general, a la que no llegaban a igualar en desarrollo de acuerdo a las \u00faltimas investigaciones arqueol\u00f3gicas realizadas en los sitios de habitaci\u00f3n encontrados en las Antillas Mayores.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Muchos especialistas aseveran que los siboneyes constituyeron la primera oleada migratoria proveniente de la cuenca del Orinoco&nbsp; hacia las Antillas y se\u00f1alan el a\u00f1o 2000 aNE, como fecha de su arribo; indicios arqueol\u00f3gicos evidencian el posible poblamiento por siboneyes de la isla Trinidad en el arco de la Antillas Menores. &nbsp;Seg\u00fan la arqueolog\u00eda, los restos m\u00e1s antiguos de la cultura siboney datan de la edad de concha, sin alfarer\u00eda ni agricultura y han sido localizados en \u00e1reas de las Antillas Menores \u2013Trinidad- la Espa\u00f1ola y Cuba; por tal raz\u00f3n, los \u201cta\u00edno-siboneyes\u201d encontrados por los espa\u00f1oles en el siglo XVI en el caribe, eran descendientes m\u00e1s evolucionados socialmente de aquellos. Aunque los&nbsp; an\u00e1lisis filogen\u00e9ticos sugieren que la mayor parte&nbsp; de las Antillas fue poblada desde Am\u00e9rica del Sur, un buen n\u00famero de estudiosos de estas culturas han aportado pruebas contundentes de su posible poblamiento tambi\u00e9n desde Centroam\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Muchos especialistas coinciden en que, entre el a\u00f1o 6 000 y el 12 000, llegaron los siboneyes a las Antillas y se difundieron por todas ellas para convertirse en la cultura originaria. Unos agregan que vinieron desde la Am\u00e9rica Central, otros desde la costa norte de Venezuela, lo cierto es que desde ambas direcciones, las corrientes marinas favorec\u00edan sus migraciones hacia Cuba., las Espa\u00f1ola, Puerto Rico e islas m\u00e1s al sur.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201cEn su invasi\u00f3n primitiva, al ocupar el ciboney el territorio cubano, no tuvo necesidad de disput\u00e1rselo a ser viviente alguno, pues a\u00fan la fauna era completamente inofensiva. No hubo enemigos con quienes combatir, solo era necesaria la ayuda mutua con prop\u00f3sitos de buscar alimentos ___considera el investigador y diplom\u00e1tico, graduado de la Facultad de Filolog\u00eda de la Universidad de la Habana, Blas Nabel P\u00e9rez___. Esto condujo a una lenta evoluci\u00f3n sobre todo por lo extenso del territorio, por la abundancia de la comida y la poca densidad de la poblaci\u00f3n que les permit\u00eda llevar una vida pl\u00e1cida. Durante todo un extenso y dilatado tiempo, fueron los due\u00f1os exclusivos de la isla ___ contin\u00faa diciendo este singular investigador que tambi\u00e9n realiz\u00f3 estudios de pol\u00edtica exterior y aqu\u00ed parece que est\u00e1 describiendo la llegada de los llamados guanahatabeyes antiguos a la isla, en realidad los primeros pobladores de Cuba___, hasta la invasi\u00f3n de los ta\u00ednos, a mediados del siglo XV. Los ta\u00ednos eran m\u00e1s fuertes y ten\u00edan mayor desarrollo<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">[1]<\/a>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Los siboneyes fueron empujados por esta nueva cultura m\u00e1s vigorosa que demandaba espacios determinados&nbsp; para establecerse acorde a su nivel de desarrollo superior y se vieron obligados a asentarse en las costas, entre los esteros y en los cayos del norte y sur de la isla.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cierta observaci\u00f3n hecha por el Padre Fray Bartolom\u00e9 de las Casas ha hecho creer que los ta\u00ednos llegaron a sojuzgar de alguna manera a los Siboneyes. Escribi\u00f3 el sacerdote cat\u00f3lico:<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201c\u2026 Otros hay que se llaman Zibuneyes, que los indios de la misma isla (los ta\u00ednos <sup>__<\/sup>E. Pertierra) tienen por sirvientes, y as\u00ed son casi todos los de dichos jardines (se refiere a los cayos al norte y sur de Cuba llamados Jardines de la Reina y Jardines del rey <sup>__<\/sup>E. Pertierra)<a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\">[2]<\/a>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>H\u00c1BITAT<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A la llegada de los espa\u00f1oles a Am\u00e9rica en octubre de 1492, la cultura siboney o ciboney poblaba la mayor parte de Cuba excepto \u2013como se ha descrito- sus extremos oriental y occidental, una peque\u00f1a porci\u00f3n localizada en el macizo Hotte, en la pen\u00ednsula de Tibur\u00f3n, en el sureste del actual Hait\u00ed y en las islas Bahamas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Estos pueblos con cultura de concha habitaban en las orillas de los pantanos, r\u00edos, arroyos, lagos, ensenadas, &nbsp;bah\u00edas y viv\u00edan en cuevas y barrancos. Hallazgos arqueol\u00f3gicos de comunidades abor\u00edgenes pertenecientes al grupo cultural Siboney asentadas en tierra firme en varios puntos de la geograf\u00eda cubana, a cinco o m\u00e1s kil\u00f3metros de la costa han roto la l\u00f3gica establecida por la arqueolog\u00eda sobre el h\u00e1bitat de estas comunidades localizadas siempre en la l\u00ednea costera&nbsp; o zonas bajas muy pr\u00f3ximas al mar. Sin embargo, el doctor Jorge Calvera Ros\u00e9s ha dado una explicaci\u00f3n plausible a este fen\u00f3meno alegando que en realidad, en aquellas remotas \u00e9pocas, los asentamientos se encontraban en las proximidades del litoral, pero un descenso a nivel global de las aguas marinas form\u00f3 una nueva l\u00ednea costera, la que hoy se conoce, haciendo que los sitios arqueol\u00f3gicos siboneyes parezcan estar lejos del litoral. Tal es el caso de la Cueva del Funche, en la pen\u00ednsula de Guanahacabibes, provincia Pinar del R\u00edo, en la cual se hallaron piezas pertenecientes a la tipolog\u00eda del asentamiento Guayabo Blanco, la variante m\u00e1s atrasada de los siboneyes capaces de trabajar la concha; tambi\u00e9n, Victoria I, una cueva ubicada en terreno seco y m\u00e1s elevada que su entorno, en la provincia Camag\u00fcey, donde se descubrieron piezas de los abor\u00edgenes tipo Cayo Redondo, la segunda variante de la cultura siboney, estos grupos llegaron ya a tallar la piedra, sin alcanzar &nbsp;los niveles de elaboraci\u00f3n de los ta\u00ednos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En su \u00faltima fase de desarrollo y debido a la influencia ta\u00edna seguramente, ya se hab\u00edan agrupado en aldeas parecidas a los yucayeques, pero no iguales del todo. La choza siboney era circular seg\u00fan describi\u00f3 Col\u00f3n, \u201ca manera de alfaneque\u201d, id\u00e9ntica a la de los i\u00f1er\u00edes y de las usadas por los caribes, habitantes de las Antillas Menores. Estaban construidas con yaguas sus paredes y guano de palma sus techos, con un agujero en el centro para permitir la salida del humo producido por el fuego de la cocina que permanec\u00eda encendido siempre.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Las viviendas \u2013como en la sociedad ta\u00edna- albergaba a todo una familia, a decir de los cronistas y no pose\u00edan divisiones interiores; de los horcones, pend\u00edan las hamacas, colocadas unas debajo de otras y para entrar o salir se practicaban en las paredes dos aperturas, pero sin puertas; para que nadie entrara cuando no hab\u00eda nadie en casa, colocaban en ocasiones unas ca\u00f1as atravesadas en cada abertura. En el interior de las casas solo exist\u00edan los implementos de cocina,&nbsp; el indispensable bur\u00e9n, por supuesto, j\u00edcaras para beber agua, jabas y otros objetos personales; tambi\u00e9n una representaci\u00f3n del Cem\u00ed Atabey y cierta cantidad de caracoles colgando de finos cordeles distribuidos por el interior en calidad de sonajeros. Todas las casas, seg\u00fan el propio Col\u00f3n, a pesar de tener piso de tierra, se manten\u00edan limpias y ordenadas. En las viviendas, solo se cocinaba, com\u00eda y dorm\u00eda, o se cuidaba a los ni\u00f1os muy peque\u00f1os en ocasiones, el resto de las actividades de sus moradores eran realizadas fuera del hogar. A la hora de comer, las mujeres y los ni\u00f1os lo hac\u00edan juntos, mientras los hombres se agrupaban en otro lugar del interior de la choza. Durante la ingesti\u00f3n de los alimentos, todos se manten\u00edan en silencio absoluto para evitar que malos esp\u00edritus pudiesen penetrar en el interior del cuerpo junto a los manjares ingeridos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La aldea siboney se caracterizaba por no tener batey, en su lugar, utilizaban una choza de grandes dimensiones para recibir visitas ilustres de otras aldeas. En el interior de la gran choza hecha de los mismos materiales r\u00fasticos obtenidos de la palma real, se colocaban dos dujos, uno para el cacique y otro para el hu\u00e9sped de honor, el resto de los participantes en la recepci\u00f3n \u2013que terminaba en una fiesta-, siempre hombres, se colocaban en cuclillas alrededor y pr\u00f3ximos a las paredes. Cuando la recepci\u00f3n de los hombres finalizaba, entonces entraban las mujeres con canastas repletas de alimentos y bebidas obtenidos de la misma forma que lo hac\u00edan los ta\u00ednos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Las casa de la aldea siboney estaban situadas, a diferencia de las ta\u00ednas en el yucayeque, \u201cunas ac\u00e1 y otras all\u00e1\u201d, como describir\u00eda Col\u00f3n en su diario; tampoco, a decir del gran almirante, la aldea era muy grande, cada una estaba compuesta de cuanto m\u00e1s cien casas.<\/p>\n\n\n\n<p>FISIONOM\u00cdA DEL SIBONEY<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; F\u00edsicamente, el siboney era muy parecido al&nbsp; ta\u00edno, &nbsp;de estatura media y color cobrizo claro, cabellera negra, \u00e1spera y abundante, lampi\u00f1o casi en la cara. Ten\u00eda p\u00f3mulos salientes, nariz larga y aguile\u00f1a, ojos chicos; su cr\u00e1neo era peque\u00f1o, su cabeza ten\u00eda la cl\u00e1sica deformaci\u00f3n fronto-occipital del ta\u00edno, con una capacidad de 1 165cc, Mesosubbraquic\u00e9falo; comparativamente los guanahatabeyes ten\u00edan una capacidad craneal de 1382cc (Lipsi-Subbraquic\u00e9falo) y los ta\u00ednos 1 435cc (seg\u00fan Broca la capacidad media del cr\u00e1neo de la raza germ\u00e1nica era en el siglo XIX de 1 534cc; la de la negra africana 1 371 y la de la australiana 1 228).<\/p>\n\n\n\n<p>LA SOCIEDAD SIBONEY<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Las comunidades siboneyes estaban organizadas por un jefe, el&nbsp; cacique, un consejo y el gu\u00eda espiritual o beh\u00edque. El hombre, por lo general, andaba desnudo completamente, su cuerpo cubierto de pintura para ahuyentar a los molestos insectos del tr\u00f3pico: la roja, obtenida de la bija; la negra, de la jagua, pero estas pinturas de origen vegetal, ten\u00edan diferentes intensiones, las de las fiestas, las de la guerra, etc., porque cada ocasi\u00f3n requer\u00eda un tipo distinto de pintura. Los hombres usaban un penacho de plumas ce\u00f1ido a la cabeza o una pluma en el cabello atada por una cinta alrededor de su cabeza.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Las mujeres v\u00edrgenes andaban completamente desnudas, solo cubr\u00eda su torso el abundante cabello suelto; las casadas usaban una especie de delantal llamado nagua, que solo les cubr\u00eda desde su cintura, por delante, dejando los gl\u00fateos siempre al descubierto.<\/p>\n\n\n\n<p>RELIGI\u00d3N<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La religi\u00f3n practicada por los siboneyes no est\u00e1 bien definida. Se ha aceptado que adoraban al Sol y que cre\u00edan en un Ser Supremo. Sus festividades religiosas eran parecidas a la de los ta\u00ednos; pero el batos o bat\u00fa, no se jugaba en el batey, plaza inexistente en esta sociedad que habitaba en cuevas. En general, su organizaci\u00f3n religiosa tampoco alcanz\u00f3 el ceremonial de la cultura ta\u00edna.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Solo la arqueolog\u00eda ha brindado evidencias de que la religi\u00f3n de los siboneyes era parecida a la ta\u00edna; han sido encontradas cantidades apreciables de cem\u00edes de piedra, barro y madera en sus lugares de habitaci\u00f3n, representando animales o sin formas determinadas; sus sacerdotes tambi\u00e9n se llamaban beh\u00edque o boitio y como en la comunidad ta\u00edna adem\u00e1s de practicar la medicina primitiva, ejerc\u00edan gran influencia espiritual en la comunidad. Cre\u00edan que los cem\u00edes hablaban por boca del beh\u00edque y que ellos estaban obligados a alimentarlos, adem\u00e1s, que todos sus males eran producidos por la c\u00f3lera de los cem\u00edes.<\/p>\n\n\n\n<p>BEH\u00cdQUE<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El beh\u00edque era el gu\u00eda espiritual y el m\u00e9dico de la tribu y conoc\u00eda la diarrea, la constipaci\u00f3n y piojos, la dermatitis, eczema, lesiones por nigua y caracol o pelagra. Usaba para aliviar los males hojas de conoba, ca\u00f1a santa, manzanilla, guaguas\u00ed; el alm\u00e1cigo y el tabaco eran utilizados para aliviar dolores y el guayc\u00e1n para las bubas; sab\u00eda conservar los huesos y los cad\u00e1veres con ciertas unturas de yerbas maceradas y tinturas; hac\u00eda peque\u00f1as sangr\u00edas, reduc\u00eda las fracturas; la castraci\u00f3n era a maceta y sin sutura; en el parto usaba cebadilla y xutola y hasta llegaba a practicar la ces\u00e1rea.&nbsp; Otras enfermedades como la fiebre amarilla, disenter\u00eda, fiebre tifoidea, paludismo e infecciones de otra \u00edndole eran imposibles de sanar, aunque sol\u00edan aislar a los enfermos contagiosos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp; Al igual que los ta\u00ednos, atribu\u00edan la enfermedad al castigo divino, por eso los beh\u00edques imploraban la ayuda de los dioses en ceremonias que a los espa\u00f1oles&nbsp; le debieron parecer muy extra\u00f1as. Se presentaban ante el enfermo con la cara pintada de negro como el holl\u00edn, gritando y haciendo ruidos extravagantes, el beh\u00edque soplaba sus manos, empleaba sus amuletos, ejecutando una danza extra\u00f1a, acompa\u00f1ado de los familiares que entonaban cantos a&nbsp; la luz de antorchas sostenidas en sus manos, para hacer m\u00e1s impresionante aquella \u201cterap\u00e9utica sugestiva\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sin embargo, en caso de que un enfermo importante dentro de la sociedad mor\u00eda y los familiares lo atribu\u00edan a incapacidad del beh\u00edque, le preguntaban al muerto susurr\u00e1ndole al o\u00eddo. Si obten\u00edan una \u201crespuesta afirmativa\u201d de este, el beh\u00edque era apaleado sin misericordia&nbsp; y su \u00fanica opci\u00f3n era correr y esconderse hasta que los \u00e1nimos estuvieran calmados.<\/p>\n\n\n\n<p>ARTE<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Desafortunadamente, las culturas ceramistas antillanas, continuadoras de aquellas asentadas en el norte de Venezuela y la cuenca del r\u00edo Orinoco, no han sido del todo bien clasificadas, debido a que su catalogaci\u00f3n responde m\u00e1s bien a un criterio etnol\u00f3gico que de orden estil\u00edstico.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Por las investigaciones arqueol\u00f3gicas ha podido conocerse que los siboneyes se alimentaban de cangrejos, peces de agua dulce y salada, manat\u00edes, ostras, caracoles marinos, jicoteas, jut\u00edas, iguanas y roedores. Tambi\u00e9n recog\u00edan para su alimentaci\u00f3n uvas de playa, mamey, hicacos, guan\u00e1banas, saona, coruzos, gu\u00e1yica y yuca.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Los pueblos ta\u00ednos-siboney conservaron algunas t\u00e9cnicas denominadas paleo-indias, por haber sido desarrolladas por sus ancestros, en cuanto a la utilizaci\u00f3n del s\u00edlex, pero su artesan\u00eda l\u00edtica era mucho&nbsp; m\u00e1s elaborada en lo referente a la talla de piedra con las que guardaban formas sim\u00e9tricas y acabados de mucho m\u00e1s calidad.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El ajuar utilitario de los siboneyes estaba constituido por morteros, peque\u00f1os y grandes, majadores c\u00f3nicos rectangulares y cil\u00edndricos, as\u00ed como hachas petaloides o mariposoides y de cuello, muchas de ellas decoradas. Otros objetos l\u00edticos como bolas de piedra de diferentes tama\u00f1os o esferolitos y los dagolitos (centros o dagas) han sido asociados a pr\u00e1cticas ceremoniales o funerarias como los entierros secundarios en los cuales se le aplicaban a los huesos de los muertos un pigmento rojizo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La cultura siboney desarroll\u00f3 tambi\u00e9n la artesan\u00eda no l\u00edtica de la que ha podido encontrarse cuentas de collar y objetos diversos tallados en concha y caracol. La cer\u00e1mica siboney no alcanz\u00f3 el grado de expresi\u00f3n art\u00edstica y de modelado de la ta\u00edna; la mayor\u00eda&nbsp; de los objetos encontrados muestran una pobre decoraci\u00f3n, con incisiones r\u00fasticas, punteado r\u00fastico y protuberancias o ap\u00e9ndices que no&nbsp; permiten&nbsp;&nbsp; destacar bien las figuras representadas, aunque, por supuesto, se han encontrado objetos de factura siboney de excelente terminaci\u00f3n. Los artesanos siboneyes utilizaban con frecuencia el montaje de tiras de barro como elemento decorativo (appliqu\u00e9).&nbsp; Respecto a la talla en madera, no llegaron, como los ta\u00ednos, a desarrollarla en gran escala.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A decir de Blas Nabel P\u00e9rez:<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201cEl arte ciboney sencillo, infantil, sin el complicado simbolismo&nbsp; antropomorfo&nbsp; del ta\u00edno, y no hay en \u00e9l motivo religioso determinante de alguna&nbsp; emoci\u00f3n art\u00edstica. Los ornamentos ejecutados en piedra, hueso, madera y concha realizados por el ciboney ofrecen solo un principio art\u00edstico, que no mejor\u00f3 con la llegada de los ta\u00ednos<a href=\"#_ftn3\" id=\"_ftnref3\">[3]<\/a>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Nabel&nbsp; P\u00e9rez argumentaba adem\u00e1s que los siboneyes no hac\u00edan verdaderos tejidos al estilo ta\u00edno y tanto redes como hamacas eran confeccionadas mediante nudos y mallas por las mujeres quienes adem\u00e1s se hac\u00edan sus propias naguas. Tambi\u00e9n elaboraban sogas de majagua, guam\u00e1 y corojos, sin embargo, la cester\u00eda no estaba desarrollada como la ta\u00edna, no obstante,&nbsp; hac\u00edan jabas, cibucanes y jabucos con yarey. Por otra parte, la alfarer\u00eda era sumamente primitiva; trabajada por mujeres, sus utensilios: cazuelas circulares o naviculares y burenes no pose\u00edan ornamentaci\u00f3n alguna.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;Del mismo modo que los ta\u00ednos, los siboneyes pose\u00edan una medicina propia muy primitiva, su \u201cescuela\u201d se hab\u00eda formado a trav\u00e9s del tiempo por informaci\u00f3n obtenida de su propia tradici\u00f3n y por las nociones generales que ten\u00edan de la naturaleza, pues sus conocimientos de anatom\u00eda y fisiolog\u00eda eran pobr\u00edsimos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Durante la conquista, la cultura siboney, por ser la m\u00e1s extendida,&nbsp; fue la que m\u00e1s duro soport\u00f3 la barbarie de los espa\u00f1oles.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> Nabel P\u00e9rez Blas. <strong><em>Las Culturas que encontr\u00f3 Col\u00f3n<\/em><\/strong>. Ediciones ABYA-YALA. Ecuador 1992, p. 63.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\">[2]<\/a> <strong><em>Documentos in\u00e9ditos del Archivo de Indias<\/em><\/strong>, Madrid 1927. Tomo VIII, p. 35.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\" id=\"_ftn3\">[3]<\/a> Ob. cit., p.69.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entre los pueblos abor\u00edgenes asentados en las caribe\u00f1as Antillas Mayores, a su llegada a esta regi\u00f3n del mundo desconocido por ellos, &nbsp;los espa\u00f1oles encontraron a la cultura Siboney o Ciboney que en lengua arawak quiere decir \u201chabitantes de cuevas\u201d; aunque otros estudiosos le dan una connotaci\u00f3n distinta. As\u00ed unos han reconstruido la voz siboney o [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3300,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[4],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.ecosdemantua.cu\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3298"}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.ecosdemantua.cu\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.ecosdemantua.cu\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.ecosdemantua.cu\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.ecosdemantua.cu\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3298"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.ecosdemantua.cu\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3298\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3299,"href":"http:\/\/www.ecosdemantua.cu\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3298\/revisions\/3299"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.ecosdemantua.cu\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3300"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.ecosdemantua.cu\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3298"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.ecosdemantua.cu\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3298"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.ecosdemantua.cu\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3298"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}