|
113 Aniversario de la llegada del Titán a Mantua. 
por: Lázaro Boza Boza.
El 22 de enero de 1896, partieron las fuerzas del General Antonio hacia el poblado más occidental de la isla. De un tirón caminaron las siete leguas y media entre Guane y Mantua.
“Aun veíamos los cerros de Guane, azules y pintorescos (...) y se descorría la espléndida decoración de Montezuelo, el paisaje más brillante de Vuelta Abajo.”
Así escribió el General Miró Argenter en su diario de campaña en la última marcha de la columna invasora hacia el poniente.
A las tres de la tarde, la vanguardia avistó la población más occidental de Cuba; término geográfico que indicaba el fin de la invasión iniciada en el oriente de la isla.
Una comisión compuesta por las autoridades de la villa dio la bienvenida al general y lo felicitaron por la épica hazaña; una hora después, las tropas acampaban en Mangos de Roque y el repique de campanas anunciaba el término del trascendental hecho de las armas insurrectas.
En el cabildo se levantó la histórica acta de la Invasión. El documento hizo constar la situación geográfica del poblado, la ocupación de la localidad por las fuerzas mambisas, respetando la vida y los bienes de sus pobladores y dejando en ejercicio de sus funciones a las autoridades civiles.
Firmaron el acta, el General Antonio Maceo, el Jefe de su Estado Mayor, El Brigadier Juan Bruno Zayas y el alcalde del término entre otros.
Esta Acción de guerra y las circunstancias que la sucedieron hicieron que Mantua, quedara insertada en la memoria histórica de la nación, para conocimiento y orgullo de las futuras generaciones de cubanos.
|